No ignores el color del refrigerante: El motor no solo vive de aceite; revisa que el anticongelante sea siempre de color brillante (rosa, verde o azul) y nunca café o lodoso. Un líquido oxidado es señal de que las mangueras y el radiador se están pudriendo por dentro, lo que eventualmente causará un sobrecalentamiento que puede destruir el motor por completo.